Nunca digas nunca.
Te lo digo yo que he renegado hasta la saciedad de esa aplicación de contactos en la que acabo de abrirme un perfil.
Solo pretendo encontrar amistad, pero el destino, ese cachondo que parece escribir mi guión cuando anda guasón, tiene otros planes preparados para mí.
Lo que empezó siendo un pasatiempo, se ha convertido en la razón de mis sonrisas.
Aún no nos hemos visto, pero estoy deseándolo…
